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| Escrito por Administrator | |
| sábado, 26 de abril de 2008 | |
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La instalación de la Colonia Galesa en la Patagonia en 1865 respondió a los intereses de dos partes: la del gobierno argentino -que necesitaba sentar su posesión en el área- y la de un grupo de nacionalistas galeses que perseguía la utopía de fundar una “Nueva Gales” en donde desarrollar libremente su cultura, a salvo de la dominación inglesa. Los organizadores buscaban una región “vacía” para poder preservar los valores culturales galeses, que quienes habían emigrado a Norteamérica perdían rápidamente. Además, en esos años, la guerra civil en Estados Unidos desalentaba la emigración allí. Las tratativas con el gobierno argentino comenzaron en 1862. El ministro del interior, Dr. Rawson, fue muy favorable a la idea. Lewis Jones y sir Love Jones Parry, barón de Madryn, visitaron la región en 1863. Sus informes fueron optimistas y embellecidos aún más al publicarse en Gales. Después de mucha discusión y propaganda en Argentina y en Gales, el primer contingente zarpó de Liverpool a bordo del clipper Mimosa el 25 de mayo de 1865. Dos hombres, Edwyn Roberts y Lewis Jones se habían adelantado para preparar las cosas y llegaron al Golfo Nuevo mes y medio antes. Eligieron Punta Cuevas por ser una ensenada protegida, con materiales de construcción a mano: roca fácil de trabajar y restos de un barco encallado. Traían ganado, madera y chapa de Patagones, donde además habían contratado a 5 ayudantes. Posiblemente éstos dieron a los dos galeses la idea de excavar viviendas en la roca, como las cuevas de los Maragatos en aquella localidad del río Negro. Encontraron agua dulce una semana después, en una laguna formada por las lluvias, situada 4 km al norte, sobre la playa (que luego se llamaría Laguna de Derbes). Allí trasladan al ganado, pero siguen con las construcciones que habían empezado en la punta antes de hallar agua. Hicieron un galpón con bloques de roca que sacaron de la punta; medía 5 m por 20 m y tenía techo de chapa. Los huecos dejados por la extracción de la piedra son los que se ven actualmente en el lugar. Es posible que Roberts construyera en ellos las 16 precarias casillas de madera que se terminaron después de la llegada de los inmigrantes. El Mimosa llegó el 27 de julio de 1865. A los pocos días los hombres empezaron a irse en grupos, a pie, hasta valle del Chubut. La mayoría de las mujeres y los chicos siguió más tarde en otro barco. En Punta Cuevas siguió habiendo movimiento: hubo un nacimiento, 4 niños murieron y también una mujer (cuyos restos se hallaron en las cercanías en 1995). Tras dos años de penurias en el Valle del Chubut los colonos deciden irse de la Patagonia y se vuelven todos a Puerto Madryn a esperar un barco. Las cavas son habitadas de nuevo el invierno de 1867, esta vez sin las cabañas de madera. Los huecos son adaptados para vivienda; hubo quienes agrandaron las excavaciones existentes o cavaron alguna otra. El grupo se quedó allí 3 ó 4 meses. Mientras tanto llegó la propuesta oficial del Dr. Rawson, de intentar otra temporada más. Hubo arduas discusiones y muchos decidieron irse igual. En Puerto Madryn quedaron poco más de cien personas, que debieron empezar de cero nuevamente. En ese momento la tribu tehuelche de Galach estaba en el golfo Nuevo, y cuenta la historia que el segundo aniversario del desembarco se celebró con las “Primeras Olimpíadas Patagónicas” entre colonos y nativos. En agosto el grupo más convencido vuelve al valle del Chubut. Felizmente al poco tiempo se dan cuenta de la factibilidad de regar por inundación. Esto dio vuelta la página de los fracasos y, muy lentamente, empezó el progreso de la Colonia. ¿Cómo sigue la historia? El fondeadero de Punta Cuevas siguió activo al ritmo de la llegada de los barcos. El galpón y las 16 cavas se usaron como depósito por un tiempo más. Hacia 1870 el lugar fue saqueado (¿por loberos malvinenses?), y después de esto, sólo un par de cabañas siguió sirviendo de base para los que tuvieran que atender el tráfico portuario. En 1882 el gobierno nacional instaló unos galpones en el fondeadero situado al este de Punta Cuevas. Se lo llamó Puerto Roca, pero fue abandonado por falta de agua. En esa época, para los argentinos, Punta Cuevas se llamaba “Punta Galenses” y la caleta aledaña “Bahía Galenses”. Cuando el desarrollo de la colonia exigió mejores comunicaciones resurgió la idea de un tren entre el golfo y el valle. Justo a los 21 años de la llegada del Mimosa, el vapor Vesta dejó a más de 400 obreros galeses en Puerto Madryn. Los primeros días patagónicos de esta gente transcurrieron en “las cuevas”, y como en 1865, también hubo en ellas un nacimiento. Los ferroviarios se instalaron junto a la Laguna de Derbes, donde surgió la ubicación actual del pueblo. La actividad se desplazó al nuevo sitio y Punta Cuevas dejó de ser frecuentada. Con la muerte de la generación del Mimosa, y el abandono del viejo fondeadero, el recuerdo de “las cuevas” empezó a desdibujarse...tanto fue así que surgió la descabellada versión de que los colonos vivieron en las grutas abiertas por el mar, doblando la punta. El mar colaboró con el olvido y fue destruyerndo varias de las 16 cavas originales. En 1931, el semanario local “El Golfo Nuevo” informaba: “Descubren vestigios de las primeras viviendas galesas”, y reaparecían 15 huecos, pero el equívoco sobre las cuevas seguiría vivo y aún hay muchas incógnitas que develar sobre las primeras huellas de los galeses en la Patagonia. |
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| Modificado el ( miércoles, 21 de mayo de 2008 ) |